FALLECIÓ EL RECONOCIDO PINTOR ESPAÑOL NACHO CRIADO, PREMIO NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS

9 04 2010

Gran despliegue informativo ha ocasionado la muerte hoy del artista experimental español Nacho Criado (Jaén, 1943), pocos meses después de haber recibido el Premio Nacional de Artes Plásticas, distinción que alcanzó, entre otros muchos méritos, por haber introducido en España  el arte conceptual.

Según despachos de prensa recibidos en Espejo impaciente, el cuerpo de Nacho Criado será incinerado en el cementerio de la Almudena. Desde las primeras horas de la mañana, su cuerpo fue velado en el tanatorio de la M-30.

 La edición digital de El País subraya que cuando se le concedió el premio, el jurado habló de su insobornable compromiso como artista y de “su papel fundamental en la ampliación de los límites de realización de la obra artística, la composición de un extenso universo poético y su contribución a un pensamiento estético inédito”. Lo cierto es que toda su carrera ha estado ligada a la modernidad más absoluta y siempre ha estado al margen del mercado. Sus no-exposiciones fueron muy difíciles de entender y digerir en la España franquista. Sus interpretaciones de la urgencia del tiempo a través de la caída de la ceniza de un cigarrillo o de la reiteración de un silbido no eran bien entendidas para los que no sabían mirar más allá de los estrechos límites del arte convencional.

Asegura el mencionado periódico que Criado contaba sus historias ayudado por todos los soportes imaginables: fotografía, cine, viento, ruido. Reconocía como maestros inspiradoreres a Rothko, Manzoni, Beuys, Duchamp y ZAJ. Algunos de ellos estaban en su obra-proyecto más conocido, expuesto en 1977 en el Palacio de Cristal del Retiro: Ellos no pueden venir esta noche, y lo llenó de referencias a Malevich, Mondrian, Klein, Durero, Leonardo, Fidias, Duchamp y Brecht. Aunque su carta de presentación de su radical forma de entender el arte la protagonizó en el Círculo de Bellas Artes, en 2006, con una anti exposición formada por ideas, piezas nunca vistas y tampoco representadas. El espectador tenía que aportar su imaginación para ver lo que quería.

En una de sus últimas entrevistas, declaraba a EL PAÍS que era difícil sobrevivir en un mundo tan ajeno al mercado “Se vive malamente; al colocarte la etiqueta de conceptual, te cuelgan un sambenito que te expulsa de los circuitos comerciales. Aunque quizá tenga sus ventajas. Guardó para sí mismo el 80% o el 90% de los trabajos. Mi herramienta es la memoria y hay quienes no lo entienden, pero no pierdo la esperanza”.

Hace tiempo que trabajaba en un proyecto que consistía en contar el viaje de un camello desde el desierto ecuatoriano hasta los Alpes. No lo ha podido terminar, asegura El País.

Por su parte, el periódico La Vanguardia puntualiza que a  mediado de los años 60 Nacho se preocupó por el reduccionismo formal, el comportamiento del material así como aspectos procesales y espaciales en su obra que más tarde lo aproximarán a tendencias conceptuales, minimalistas, siempre desde una concepción muy personal.

Criado rehusó declararse un artista pionero, ya que sus trabajos, “complejos y difíciles” en su opinión, pudieron “evolucionar” a partir de obras de la tradición europea, en la que incluía a Jorge Oteiza, Eduardo Chillida y Julio González.

Asegura La Vanguardia: Lo importante en la creación, según Criado, es “considerar la individualidad del artista para realizar un trabajo diferente al de los demás, no por lo original, sino por la conciencia, que ya de por sí es diferente”. “El arte es poder hacer realmente aquello que por su propia complejidad va más allá del comportamiento y las explicaciones lógicas. El arte permite que el mundo y las ideas se redefinan constantemente”, opinaba.

Dentro del minimalismo, Nacho Criado trabajó la madera y el hierro, y en los años 70 exploró el “land art” y el arte conceptual. En sus inicios, a mediados de los años 60, se preocupó por el reduccionismo formal y el comportamiento del material, así como de aspectos procesales y espaciales.

Admirador de Duchamp y Rothko, desde 1970 su trabajo se dirigió hacia una ampliación y liberación de lenguaje, convirtiéndose en uno de los artistas más representativos del arte contemporáneo español de los últimos 40 años.

Nacho Criado estudió arquitectura en Madrid y Ciencias Sociales en Barcelona, para volver a Madrid después de haber presentado sus primeras obras en 1968, en la muestra colectiva “Cercle Maillot” y en el Instituto Francés de Barcelona. Participó posteriormente en el XII Salón de Mayo de Barcelona.

Considerado uno de los artistas más fieles del arte conceptual, tuvo una intensa relación con el grupo Zaj, capitaneado por Juan Hidalgo y Walter Marchetti. Dentro de esta cooperación con el primero, destacan sus obras “Acción Combinada” (1977) y “0’13” (1983).

En 1970, expuso por primera vez de forma individual, en la Galería Sen, donde participó en el “Homenaje a Rothko”. Desde entonces, participó en numerosas muestras tanto individuales como colectivas en numerosas ciudades españolas y en el extranjero.  En 1972 asistió a la muestra colectiva “Encuentros”, que se celebró en Pamplona y a la que el pasado año dedicó una gran exposición el Museo Reina Sofía.

En 1977 mostró su obra en el Palacio de Cristal del Retiro madrileño y posteriormente en la colectiva “Intersección”, del Pabellón Español en la Bienal de Venecia.

El año 1982 fue uno en los que Criado se prodigó más, participando en cuatro colectivas, y un año más tarde presentó “Fuera de Formato”, en el Centro Cultural de la Villa de Madrid. Su  exposición de 1991 en el Palacio de Cristal del Retiro, “Piezas de Agua y Cristal”, resumió su trayectoria de los años sesenta. Ese mismo año participó en una colectiva en el Reina Sofía.

También ha experimentado con la imagen en movimiento y es autor de dos películas: “Cuerpo en acción”, 1974 y “Extensiones”, 1975.

Algunas de sus obras se encuentran instaladas en diversas ciudades, como “Suspensión”, ubicada desde 1998 en la Universidad de Educación a Distancia (UNED) de Madrid; “Cristalización de la sequía”, desde 2000 en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia; el Monumento a la Paz y la Concordia, en Cáceres desde 2003 y un Mural ubicado desde 2003 en el Centro de Genética y Biología Molecular de Valladolid, dice finalmente el informe publicado hoy por La Vanguardia.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: