Arte cinético: renacer de una corriente

21 06 2010

 

Durante los últimos tiempos, importantes coleccionistas y galeristas de todo el mundo, así como las más prestigiosas casas de subastas, con el afán de satisfacer ese interés, han vuelto sus miradas y sus economías hacia el arte cinético. Tal lo ha podido corroborar Espejo impaciente.

Sin embargo, algunos de nuestro asiduos lectores, que no son especialistas ni estudiosos del arte, desean conocer aspectos relacionados con esta corriente  que –como el arte óptico-  está basada en la estética del movimiento y cuyas principales expresiones, a escala mundial, están principalmente representadas en el campo de la escultura donde uno de los recursos son los componentes móviles de las obras.

El arte cinético también se puede basar en las ilusiones ópticas, en la vibración retiniana y en la imposibilidad de nuestro ojo de mirar simultáneamente dos superficies coloreadas, violentamente contrastadas.

¿Cuándo surge el arte cinético?

 Para satisfacer la curiosidad de nuestros internautas, Espejo impaciente realizó un breve estudio sobre el arte cinético, cuya  primeras manifestaciones surgen en los años 1910, con el movimiento futurista y en ciertas obras de Marcel Duchamp. Más adelante, Alexander Calder inventa el móvil, un tipo de escultura formada por alambre y pequeñas piezas de metal suspendidas que son movidas ligeramente por el desplazamiento del aire ambiente. La expresión arte cinético es adoptada hacia 1954, para designar las obras de arte puestas en movimiento por el viento, los espectadores y/o un mecanismo motorizado.

El arte cinético fue una corriente muy en boga desde la mitad de los 60 hasta mediados de los 70 del pasado siglo. París, fue la capital que acogió al movimiento cinético a fines de la década del cincuenta, con una fuerte aceptación entre artistas de América Latina. Nombres como Julio Le Parc, Jesús Rafael Soto, Carlos Cruz-Diez, Sandú Darié o Luis Tomasello engrosan la lista de los principales exponentes del cinetismo a nivel mundial, en tanto fueron capaces de captar la esencia misma del concepto, sobre el cual emergió esta tendencia, y crear obras de gran complejidad (penetrables, estructuras, mecanismos luminosos o cromosaturaciones), que les ha convertido en referencia obligada a la hora de realizar cualquier recorrido por el arte cinético.

En general, puede concluirse que el arte cinético es una tendencia de las pinturas y las esculturas contemporáneas creadas para producir una impresión de movimiento. El nombre tiene su origen en la rama de la mecánica que investiga la relación que existe entre los cuerpos y las fuerzas que sobre ellos actúan.

Este término apareció por primera vez en 1920 cuando Gabo en su Manifiesto Realista rechazó “el error heredado ya del arte egipcio, que veía en los ritmos estáticos el único medio de creación plástica” y quiso reemplazarlos por los ritmos cinéticos: “formas esenciales de nuestra percepción del tiempo real”. Utilizó esta expresión coincidiendo con su primera obra cinética, que era una varilla de acero movida por un motor y da valor al término utilizado hasta ese momento en la física mecánica y en la ciencia, pero comienza a utilizarse de forma habitual a partir del año 1955.

Sin embargo, no debe confundirse –como suele suceder entre los inexpertos- el arte cinético con el Op Art (arte óptico), el cual es otro movimiento artístico que se inició a finales de los años 50 y que consiste en transmitir al espectador la ilusión de vibración o relieve, gracias a las leyes de la óptica, sobre la superficie plana de un cuadro.

A diferencia del arte cinético, en el Op Art no hay movimiento real. Algunos autores señalan que el origen remoto del op art puede derivarse tanto de las bellas artes como de las artes populares o de la artesanía. Esta expresión tiene su origen en la expresión inglesa de arte óptico: Optical Art. Y se utilizó por primera vez por un redactor de la revista Time, durante los preparativos de una exposición que debía celebrarse en el Museo de Arte Moderno de Nueva York con el título de The Responsive Eye (el ojo sensible). El Op Art fue bien recibido tanto por la crítica como por el público e influyó en la publicidad, la moda y el grafismo.

Hoy en día se conoce como arte cinético, aquellas obras que causan al espectador movimiento e inestabilidad, gracias a ilusiones ópticas, que cambian de aspecto según el punto desde el que son contempladas o por la luz que reciban (un ejemplo pueden ser los anuncios luminosos). También están incluidos dentro de este movimiento los móviles sin motor y las construcciones tridimensionales con movimiento mecánico.

Principales cultivadores del arte cinético:

Yaacov abra

David Ascalon

Jo Andres

Daniel Buren

Alexander Calder

Carlos Cruz-Díez

Mark di Suvero

Marcel Duchamp

Arthur Ganson

Bruce Gray

Theo Jansen

Starr Kempf

Frederick Kiesler

Gyula Kosice

Gilles Larrain

Julio Le Parc

Len Lye

Franco Gaston Otero

Darío Pérez-Flores

Matilde Pérez

Sandú Darié

Juvenal Ravelo

George Rickey

Nicolas Schöffer

Jesús Soto

Takis

Jean Tinguely

Gregorio Vardanega

Panayiotis Vassilakis

Lyman Whitaker.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: