“El IVAM continuará adaptándose a la modernidad”

1 09 2011

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Aseguró  Consuelo Císcar Casabán, directora Gerente del Instituto Valenciano de Arte Moderno, IVAM, entidad que constituye hoy algo mucho mayor que un museo de arte moderno, gracias a los resultados de su proyección nacional e internacional durante los últimos años

Por Jorge Rivas Rodríguez

Durante los últimos años, estrepitosa y sorprendentemente, el Instituto Valenciano del Arte Moderno (IVAM) ha dejado de ser una institución pública creada mediante la Ley 9, del 30 de diciembre de 1986 —esencialmente concebida para  servir al despliegue de la política cultural de la Generalitat Valenciana, en lo concerniente al conocimiento, la tutela, el fomento y la difusión del arte moderno en esa región española—, para convertirse en uno de los museos más importantes de Europa y de todo el mundo.

Y tal prestigio, indudablemente, ha venido a consolidarse  tras la sólida, ágil y muy bien pensada gestión de Consuelo Císcar Casabán, directora Gerente del IVAM, cuyos conocimientos sobre  política institucional, fomento, difusión y orientación del arte moderno, han permitido que la Generalitat Valenciana cuente en la actualidad con una entidad cultural que ha sobrepasado las fronteras de esa Comunidad española para convertirse hoy en día en una de las referencias más valiosas de la museística nacional e internacional.

Merece el IVAM, en su aniversario 25, el mayor reconocimiento, tanto de los valencianos y españoles todos, como del resto de los espectadores que en casi todos los continentes han podido disfrutar —mediante un serio trabajo de colaboración y extensión cultural liderado por su equipo de dirección —, de un sustancioso  programa de exhibiciones, talleres, conferencias y becas, para bien del enriquecimiento espiritual y cultural de la humanidad. Para tal empeño se ha puesto a disposición buena parte de las joyas artísticas que conforman la colección de este museo.

De manera inteligente, con un extraordinario sentido de pertenencia, Consuelo Císcar ha hecho “sonar” lo mejor del arte valenciano en todo el mundo, objetivo en el que también ha puesto en sana función del placer estético, los preciados fondos de arte internacional con que cuenta el IVAM, acción que  ha enaltecido la política pública de la Generalitat Valenciana en lo concerniente  a las artes plásticas y en particular al arte moderno. Política que se complementa con la convocatoria anual de becas de formación en las diferentes áreas del museo que se publican en el Diario Oficial de la Comunitat Valenciana y en la página web de la institución.

En su noble política  de ofrecer a los visitantes lo mejor de su patrimonio, tanto visual como documental, Consuelo Císcar ha convertido al  IVAM en el principal espacio para el encuentro con el arte y la cultura en Valencia. “Tanto los visitantes de la ciudad, como los que llegan a ella, el investigador o sencillamente quien decide por primera vez adentrarse en el mundo artístico contemporáneo tienen a su alcance la obra de determinados artistas que han dibujado la historia del arte contemporáneo”.

Las tres provincias de la Comunidad Valenciana (Alicante, Castellón y Valencia) tienen  aproximadamente 4 millones de habitantes, de los cuales 750 mil viven en su capital, Valencia. Allí, en el límite del casco histórico de la antigua ciudad, Consuelo Císcar ha convertido al IVAM en un grito de modernidad, de cultura, de arte… intención que igualmente ha motivado la visita de coleccionistas, galeristas, investigadores, especialistas, artistas y turistas de todas las latitudes.

Y no se trata de que, con anterioridad a la designación de la actual directora, no existiera en el IVAM un programa de acción importante; sobre todo en la organización de exposiciones con sus fondos artísticos,  la edición de catálogos y otras publicaciones que profundizan en los temas tratados en estas muestras, así como la celebración de conferencias, cursos, talleres y conciertos relacionados con las exposiciones organizadas y con otros campos del arte actual; sino que todo ese esquema de trabajo fue revitalizado, con el fin de que la entidad tuviera un mayor alcance local, nacional e internacional, con resonantes planes igualmente dirigidos a investigar y difundir el arte del siglo XX.

Por toda esta labor, sin precedentes allí, e inexistente en la mayoría de los grandes museos del mundo, puede asegurarse,  con total fundamento, que el IVAM constituye hoy algo mucho mayor que un museo de arte moderno.

Lógicamente, no puede ignorarse, en tal mérito, la labor encomiable y fundacional de muchas otras personas que han dejado sus huellas en el IVAM, sobre todo sus anteriores directores Tomás Llorens, quien fue “el ideólogo” del proyecto y quien lo puso en marcha en 1989  —luego pasó a dirigir el Reina Sofía—; así como la infatigable  Carme Alborch, abogada, antigua propietaria de una galería de arte y posteriormente con importantes responsabilidades en la política cultural del Gobierno Autonómico, quien estuvo al frente del museo desde 1989-1993, ardua y consistente labor  que abandonó cuando —por tales méritos— fue designada Ministra de Cultura del Gobierno central en 1993.

No menos seria y activa fue la presencia de Francisco Yvars en el IVAM; crítico de arte y miembro del equipo de dirección, que desde sus inicios se desempeñó  como director de la revista del Museo KALIAS, y después asumió la dirección y prosiguió una línea ya definida por sus antecesores . En la consolidación del instituto tampoco puede olvidarse la acción de Juan Manuel Bonet, en las políticas de edición, exhibición o compras ni el empuje personal sobre el proyecto del Consejero de Cultura de entonces (Ciprià Ciscar), que posibilitó la aparición de este museo y su generosa dotación presupuestaria.

En el año 2004, Consuelo Ciscar se desempeñaba como Secretaria Autonómica de Cultura y al mismo tiempo Vicepresidenta del Consejo Rector del Instituto Valenciano de Arte Moderno. Su prestigio como mujer culta, conocedora y aficionada al arte universal, le permitieron, desde esa posición  privilegiar las artes plásticas en la Comunidad Valenciana y su internacionalización.

Por tal motivo, la antigua secretaria de Joan Lerma, ex presidente socialista de la Generalitat, así como  redactora del programa cultural del Partido Popular (PP)  valenciano y principal promotora de la Bienal de Valencia, fue designada por la Generalitat valenciana, a través del consejero de Cultura, como directora del IVAM, en sustitución de  Kosme de Barañano, importante figura de la cultura española, Catedrático de Historia del Arte y ex subdirector del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, quien había asumido  la dirección de la institución en el año 2000.

Con la transparencia con que siempre ha actuado, tanto en sus cargos precedentes como en su actual  función como directivo principal del IVAM, Consuelo Císcar abrió las puertas del arte valenciano al mundo e inició un interesante proyecto de acercamiento y colaboración con los artistas valencianos y de otras latitudes.

Hay que recordar que entre las primeras medidas adoptadas por Consuelo Císcar al frente de este museo, se encuentra la apertura de dos nuevas subsedes en las provincias de Alicante y Castellón para acoger exposiciones temporales, concretamente en la iglesia de los Desamparados de Alcoi y en el edificio de Quatre Cantons de Villafamés (Castellón), lo cual materializó el interés de la Generalitat Valenciana por extender el arte a buena parte de los ciudadanos de esa región española, y así garantizar una movida en torno al arte moderno en la que pudieran participar, directamente, los artífices que radican fuera de la gran ciudad  y amplificar a otras zonas el programa público de cultura.

Bajo la custodia de La Joya de la Corona de la política cultural de la Generalitat valenciana, como así se le ha calificado al IVAM, su diligente directora comenzó así, en 2004, una de las tareas más titánicas y difíciles entre las que les han asignado el gobierno y el PP, empresa que desde sus inicios asumió bajo la premisa de garantizar un programa  más orientado a los artistas valencianos, cuya promoción nacional e internacional no tienen precedentes .

De tal forma, la respetable directora logró, en pocos años, y a través de una política acertada, coherente   y concordante con los problemas elementales inherentes a la promoción e investigación del arte en la  Comunidad Valenciana, superar la condición “periférica”  de esta región con respecto a Madrid y Barcelona —un casi centenario reclamo de los artífices de la región—, conquista que ha alcanzado gracias a sus mancomunados vínculos con prestigiosos artistas, galeristas y críticos, además de numerosas galerías promocionales de arte contemporáneo, mediante un interesante trabajo de colaboración.

“En la Comunidad Valenciana, las experiencias en el ámbito del arte contemporáneo, se limitaban a las actividades de unas pocas galerías privadas (y heroicas) radicadas principalmente en la ciudad de València y en el único precedente museístico, El Museo Popular de Arte Contemporáneo, que desde los años setenta, está localizado en la pequeña ciudad castellonense de Villafamés y que persiste en la actualidad aunque en un proceso de redefinición continua para evitar ser eclipsado definitivamente por el IVAM”, asegura el acreditado experto Pau Rausell Köster,  del departamento de Economía Aplicada de la Universitat de València en una interesante conferencia titulada Un análisis de la gestión del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).

Y en esa fatigosa proyección internacional, durante los últimos años Consuelo Císcar y su equipo  han llevado parte de las colecciones del IVAM  —gracias a la división de la misma en ejes temáticos tales como la fotografía y el fotomontaje, el pop art, la abstracción, la escultura, las instalaciones y los nuevos medios audiovisuales—, a apartadas regiones del mundo, mediante ambiciosos proyectos, entre los que se encuentran, más recientemente, las muestras de arte pop y de las vanguardias soviéticas,  presentadas con total éxito de crítica y de público en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana —la segunda fue llevada primero al Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, República Dominicana—; así como la muestra de Gerardo Rueda exhibida en el Museo del Urbanismo de Shanghai, China; la Identidad femenina trasladada al Memorial de América Latina, en Sao Paulo, y al Museo de Arte Contemporáneo Dragao do Mar de Fortaleza, ambos de Brasil, las obras maestras del Siglo XX exhibidas en el Museo de Arte Moderno de Moscú, y la exposición de obras de George Grosz, en el Centro Cultural de Cascais, Portugal.

En Argentina, Italia, Suecia, y otras más en China y Cuba, conforman  el programa de exhibiciones internacionales —13 en total, más de una por mes— del IVAM solamente en 2011, año en el que en las salas del IVAM se presentaron cerca de 40 muestras de arte  de grandes maestros de España y de todo el mundo, como Jasper Johns, Javier Calvo, Matta, Ignacio Pinazo, Franco Fontana, Robert Morris, José Bedia, Victoria Civera y muchos más. El pasado año, los resultados fueron similares.

¿Qué otro museo o institución similar en el resto del mundo puede exhibir tales resultados? Evidentemente, Consuelo Ciscar, con su particular carisma, nivel profesional, sentido humanitario y solidario, ha convertido al IVAM, en los últimos años, en un verdadero jubileo mundial de arte moderno.

Vale reconocer que el IVAM cuenta con dos emblemáticos edificios, uno de ellos, el Centro Julio González, que fue construido en 1989 y allí se albergan los fondos del museo y otras obras de carácter temporal. En 2001 amplió su espacio dedicado a la exposición con dos salas nuevas. El 60% de su espacio se usa para albergar un total de siete galerías. Estas tienen un carácter museístico clásico.

También posee la Sala de la Muralla, que se encuentra situada en el sótano del Centro Julio González y fue inaugurada en 1991. Acoge los restos de una antigua muralla medieval construida en la segunda mitad el siglo XIV en la ciudad de Valencia y se dedicada básicamente a exposiciones de fotografía y dibujo. En la actualidad recoge exposiciones temporales entre las cuales con frecuencia anual el Premio Bancaja.

La colección de obras de Julio González está conformada por casi 400 obras (esculturas, dibujos, pinturas y orfebrería). La mayor colección de este importante artista incluye algunas de sus mejores obras: Los enamorados, Mujer ante el espejo, Daphne, Cabeza ante el espejo, Mujer reclinada leyendo, La cabellera, Mano izquierda levantada, Hombre catus bailando, Desnudo sentado de espaldas, Señor cactus. Las obras incluyen todas las épocas, períodos y estilos del pintor; con obras de los años 20, 30 (sus años más), y 40 (su madurez artística).

El museo cuenta con un amplio fondo de obras del pintor impresionista Ignacio Pinazo,  (más de 100 cuadros y 600 dibujos), coétaneo de Sorolla. Entre las obras destacadas del artista en el museo se encuentran: Toldos, El corral de la casa de Marco, Cementerio, Grupo de Gente, En la puerta del estudio, Almendors en flor, Anochecer en la escollera (considerada su obra maestra). La colección incluye obras sobre papel (acuearelas, dibujos…), y pinturas; que cubren todos los etilos del pintor desde la década de 1860 hasta el nuevo siglo.

 “La obra de Julio González, síntesis de los principales movimientos artísticos de principios del siglo XX, marca una de sus líneas fundamentales: la modernidad en el arte y su continua actualización. Pero también los precursores y adelantados a esa modernidad tienen su pretil: algunos como Ignacio Pinazo son clave en la colección del museo. A ellos pronto se unieron nombres, obras y, sobre todo, movimientos artísticos que han atravesado el siglo XX. Varios de ellos surgidos en Europa, pero también en Estados Unidos o América Latina”, dijo Consuelo Ciscar.

La prestigiosa directora del IVAM, con el singular atractivo femenino que le caracteriza y con cierto gozo por la sorprendente trascendencia internacional de la institución, agregó que “la fotografía y el  fotomontaje, el pop art, la abstracción, la escultura, las instalaciones y nuevos medios y la obra sobre papel conforman en la actualidad uno de los fondos artísticos mas ricos del arte contemporáneo en todo el mundo”.

En tal sentido aseguró que el IVAM cuenta “con más de diez mil quinientas obras de muchos artistas que han conformado la modernidad y la contemporaneidad del siglo XX y los inicios del XXI”.

Para el IVAM, de acuerdo con las nobles premisas de la Generalitat de Valencia, el enriquecimiento espiritual y cultural de la población está por encima de todo interés comercial. Por ello, visitar y disfrutar de sus valiosas colecciones está al alcance de todos, pues allí la entrada general es de dos euros, y los estudiantes, un euro;  mientras que los jubilados y pensionistas, los grupos culturales cívicos y los minusválidos y discapacitados tienen derecho a entrada libre.

Y hay que reconocer que pocos museos del  orbe ofrecen a la mayoría de sus visitantes la oportunidad de disfrutar —de forma gratuita o a tan bajo costo—  de lo mejor del arte del siglo XX; colección de la que el IVAM posee, además de lo ya mencionado, el fondo de vanguardias históricas, considerado como uno de los más relevantes reunidos en España, con autores internacionales como Jean Arp, Alexander Calder, Paul Klee, Francis Picabia, Frantisek Kupka, Robert Delaunay, Lucio Fontana y muchos más.

Las diversas tendencias y lenguajes surgidos a partir de los años 70 tienen su representación en el museo, con una relevante presencia del pop art tanto español (Equipo Crónica, Eduardo Arroyo…) como internacional (Robert Rauschenberg, Valerio Adami).

Los fondos dedicados al diseño gráfico, el fotomontaje y la fotografía de los grandes maestros del siglo XX ocupan un lugar importante en la colección de la pinacoteca, puesto que el museo dispone de más de 2 mil piezas: desde ejemplos de Constantin Brancusi, Man Ray, Robert Capa y Brassai, hasta autores actuales como Joan Fontcuberta.

Transcurridos ya siete años desde que Consuelo  Ciscar asumió la dirección del IVAM, no hay dudas que bajo su conducción esta institución ha sobrepasado todas las expectativas en cuanto a proyección nacional e internacional, haciendo prevalecer, ante todo, el interés por promover las artes plásticas valencianas en los más apartados rincones del mundo. Lógicamente, tales y recurrentes éxitos no siempre son vistos con buenos ojos, sobre todo por algunas instituciones de la región que no pueden exhibir ni siquiera pálidos reflejos de la labor del IVAN en beneficio de la comunidad y de sus creadores.

Basta con analizar los últimos programas anuales del IVAM para corroborar la extraordinaria magnitud de la obra de una mujer que en los últimos tiempos ha sabido enfrentarse a disímiles infundios, críticas y mal intencionados reclamos — percances propios de miserables sentimientos humanos que solamente caen, como espadas sin filo, sobre los protagonistas de las grandes obras en beneficio de la espiritualidad del hombre—. Con sincero amor y  fatigoso ejercicio que en tanto disfruta, defiende en nombre de la Comunidad valenciana, Consuelo Císcar  ha afrontado, con la cordura y dignidad que le caracterizan,  tales adversidades. Y lo ha hecho mediante su entrega total al mejor funcionamiento del IVAM.

“El IVAM continuará adaptándose a la modernidad para que continúe estando presente entre los valencianos”, dijo  Consuelo Císcar Casabán, directora Gerente del IVAM, con un inevitable aire  de optimismo y seguridad en su exitosa labor futura.

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